El conejo bien 'administrao'
MANUEL MUÑOZ ESCOLANO
En el fondo, y haciendo virtud del defecto, lo acontecido en La Muela nos va a venir bien.
Los profesionales de la prensa de investigación les demostrarán a lo largo de estos meses que esta teoría, largo defendida desde aquí, será una realidad teniendo además todos estos emplazamientos municipales un denominador común, de larga sombra, que con una sistemática de apoyo focalizada cerca de la ribera, conforman una maquinaria apurada, que silva.
Estructuras de “asistencia técnica”, de rancia raigambre, conforman el cuadrilátero completo que estimulan la osadía, la avaricia y el arrojo de los incultos, amparándoles en la impunidad prometida, que a la hora de los problemas les llevan a “pagar el pato”, sujetos a la ley de la “omertá”. Por cierto, ¿quién y desde qué plataforma puede ofrecer impunidad a estos ciudadanos aragoneses, como para que se lo crean?
Lo sorprendente no es lo que da de sí el conejo bien 'administrao', es que hay que ser bobo para creérselo. Hasta Sissi emperatriz acabó mal.
Las estructuras del estado son implacables e incansables y la ley nos obliga a todos, aunque los “inmunes” se escuden en valores ideológicamente sectarios que no les blindan. Les marcan. Sigan atentos.
Paralelamente a estos personajes (achulados y macarras), cohabitan y comparten edificio oficial, otros que entre tanto se afanan en desarrollar Aragón, crear situaciones favorables de empleo, implantar empresas de soporte, y todo ello sin cobrarles el 7 ó 9% como “impuesto de radicación”.
Comprendo que no a todo el mundo le agrade oírlo, pero la EXPO (Mur, Rudi, Belloch, el Gobierno de Aragón, el Gobierno del Estado, etc.) PLAZA, ARAMÓN (Carlos Esco), WALQA (Arturo Aliaga) y otros muchos trabajan duro y siguen creando empleo. Las políticas de vivienda protegida que acabarán creando gran volumen de empleo; GRAN SCALA (Arturo Aliaga) actuación inversora que, si la respetan y no le proyectan sombras alargadas, podrá salir bien, son parte de los modelos en los que se debe basar la gestión en Aragón además de propiciar e incidir en la creación de empleo industrial de calidad y permanencia.

A partir de ahora, aquellos que compulsivamente están comprado encriptadores de teléfono creyéndose que compran lo último en tecnología, no comprenden que los servicios de investigación sólo permiten la venta comercial de la tecnología superada, con lo que una vez más se marcan solitos. ¡Pobres necios!. Ni el bigote de una gamba.
Todo lo acontecido nos va a venir bien por que junto a las necesidades de esta Comunidad Autónoma, ambas situaciones reclaman a gritos que el presidente Iglesias reconsidere su postura, vuelva a mojarse, depure a propios y extraños, y dando paso a las generaciones de edad similar, a la que él accedió a la DGA , conforme un equipo que a dos años vista sea capaz de competir con el que, debidamente actualizado, conforme también el Partido Popular, y poder elegir entre ambos partidos, o en colaboración de ambos, pero siempre un gobierno eficaz y libre de servidumbres.
De crisis en crisis
JOSÉ LUIS VALERO. PERIODISTA
El mejor ejemplo de que las cosas son más graves de lo que se dijo oficialmente en su momento es que José Luis Rodríguez Zapatero cumplió con el ritual en estas situaciones y llevó a cabo una profunda crisis de gobierno, nada más y nada menos que el 7 de abril, martes de pasión. Una forma contundente de mostrar el camino a los ejecutivos autonómicos de su partido, que no se sabe por qué razones siguen estando a verlas venir. Y Aragón no es una excepción. Otra cuestión es que por motivos de partido ni a Marcelino Iglesias ni a José Ángel Biel les venga bien ahora mover fichas dentro del PSOE y del PAR, respectivamente. En realidad, el margen de maniobra de ambos para encontrar la fecha adecuada está en el resultado de las elecciones europeas y sobre todo buscar el momento para lanzar a la arena a la sustituta o al sustituto de Iglesias como cabeza de cartel socialista para dentro de dos años.

No es una casualidad que tras los desencuentros entre Rodríguez Zapatero y Marcelino Iglesias, los cambios ministeriales en el Gobierno central dejen la presencia aragonesa en la misma situación, incluso ligeramente mejor para Víctor Morlán y Eva Almunia (los demás se quedan casi como estaban, entre ellos el secretario de Hacienda, Carlos Ocaña), y que el presidente aragonés declare públicamente que prefiere tener secretarios de Estado que ministros). Afirmación en la que todo el mundo estaría de acuerdo si no estuvieran en pugna carteras de peso.
No es lo mismo ser titular de Igualdad o Vivienda que de Fomento, Economía o una vicepresidencia. Es evidente que si no te dan un ministerio con poder, capacidad de inversión e influencia política en el conjunto de España es mejor tener secretarías de Estado potentes que puedan mejorar tus infraestructuras, más dinero para las competencias transferidas, mejor reparto en las inversiones estatales y mejorar los baremos para el nuevo sistema de financiación autonómica. La prueba de fuego será en las próximas semanas, tras el encuentro entre el presidente Iglesias y el nuevo vicepresidente de política territorial, Manuel Chaves, sobre el pago de la deuda tributaria a Aragón y el modelo de financiar las autonomías.
Por cierto, que Andalucía, bajo la dirección de Chaves, cobró al completo su deuda histórica que a las demás comunidades nos han negado tanto José María Aznar (PP) como Rodríguez Zapatero.
Una de las razones por las que la oposición en las Cortes de Aragón está a la espera de aprovechar los fallos de la coalición PSOE-PAR que de impulsar y apostar claramente por gobernar la comunidad autónoma en las elecciones de 2011.
Aquí todos están jugando al gato y al ratón. El problema es que los ciudadanos necesitan respuestas urgentes e inmediatas para tener esperanzas a corto plazo y los empresarios e inversores alguien que apueste de verdad por tirar del carro en esta comunidad autónoma. Como se ha estado haciendo desde 1995 hasta 2007, bajo gobiernos de distinto signo. Pero los últimos veinticuatro meses son para el olvido y para impulsar la jubilación de más de la mitad del Ejecutivo de coalición. Por no tener capacidad de reacción no la han tenido ni en el caso de La Muela. Aunque unos tenga más que ver que otros.
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