A nuevos tiempos, nuevos sustos y nuevos métodos
MANUEL MUÑOZ ESCOLANO
El asunto de La Muela trae de cabeza al personal “aledaño”, y no es para menos.
A las escuchas telefónicas legales, se suman todos aquellos que viéndose perjudicados por incumplimientos o directamente por abusos, aportan datos que abren nuevas líneas de “trabajo”. Ya han pasado los acaloramientos de los sacráfonos, ahora es tiempo de mudos, y aquellos que se tatuaban como los yakuzas, (
, en lengua original)
grupo macho ellos, andan ahora rascándose la piel con hoja afilada e incluso algunos se implantan a lo Bono, para ocultar la “ tonsura ”.
“ Joder que tropa ”
Pero claro, las “estructuras de apoyo ” “comen ”, y ante la evidente falta de “pofesionales ” necesitan producir una nueva clase generadora con “actividades liberadas ” que, asumiendo la precariedad de los tiempos y aun conformándose aquellos con menos dosis, mantengan agrupada la mentada estructura. Aquella, la otra, era hábil y perra, pero descuidada y confiada de su inmunidad.

Cierto es que esta dinámica inmobiliaria acabó en burbuja, y que la intervención del Estado requería de farmacopea y no de cirugía, pero ¿y lo de los coches? ¿esa burbuja quién la hinchó?. Lo cierto es que ¡menos mal que Alberto Larraz es listo hasta dormido! Figúrense el lío si estas nefastas noticias vienen tras un aval de 200 millones de euros desde la DGA.
Menos prudencia es gastar dinero estéril en el asunto de Gran Scala; suma y sigue, asunto que, pese a quien pese y si es verdad que puede aportar 30.000 empleos, cuando el nivel de ruptura social en Aragón se cifra en los 100.000 desempleados, requeriría, a pesar de los pesares, que el Gobierno autónomo, a través del equipo de gestión de PLA-ZA y ARAMÓN, desplace a los afamados promotores actuales y pasen o a enterrarlo o a pilotar este trascendente asunto.
Crisis económica ha habido este invierno, pero ¿ha dejado alguien de venir a esquiar? Parece que no.
Hablando de pilotar, en cuestión de viajeros ¿cabría la posibilidad de ofrecer servicio con aviones de menor tamaño, con profesionales autónomos aragoneses, que los hay y buenos, que puedan ser competentes, competitivos y serios? Quizás sí.
Entre tanto, los taurinos de arriba a lo suyo, a la búsqueda del torero contenido que dure la temporada entera sin cogidas. ¿Que quiénes serán los “pofesionales ” y para quién torearán?
Les dije hace meses que guardasen los ejemplares. Se los lean y Uds. mismos. Apoderados y espadas sí lo saben.
Vuelva usted mañana
JOSÉ LUIS VALERO. PERIODISTA
Por una razón u otra, el Gobierno autonómico lleva prácticamente desaparecido desde marzo de 2008.
Salvo alguna que otra decisión de cara a la galería, el Ejecutivo de coalición no ha tomado medidas para intentar atajar lo que se nos viene encima, porque por mucho que se anuncie, hay crisis para largo. Sobre todo porque sus efectos van a ir más allá de la mitad del próximo año, según todos los indicadores. La recuperación va para largo, y desde luego no va a ser a corto plazo y a medio será complicado.
La escasa agilidad en el ámbito político ha tenido un efecto inmediato en la gestión institucional y administrativa. Es notorio que los problemas presupuestarios (la caída de los ingresos previstos) han provocado un retroceso en los tiempos de tramitación de proyectos y adjudicaciones, entre otras cuestiones, que lejos de dinamizar la inversión pública y privada están siendo un tapón para intentar al menos minimizar los efectos de la crisis económica. Casi se puede decir que hemos vuelto a las épocas en los que la gestión administrativa e institucional respondía a la descripción que hizo de ella Mariano José de Larra (1809-1837), en uno de su más célebres artículos “Vuelva usted mañana” (publicado en 1833 en “El Pobrecito Hablador. Revista Satírica de Costumbres”). El título lo dice todo.

Por cierto, para que nadie ponga excusas vanas hay que aclarar que no estamos hablando de victimismo ni de agravios comparativos ni de nada que se le parezca. Hablamos de gestión, eficacia, capacidad de decisión, compromiso y de proyecto, o al menos planificación, para salir de la maldita crisis. Que para contextualizar mejor matizaremos que no es un problema aragonés, español o europeo. Es mundial y a muchos les va peor que a nosotros. Que se lo pregunten a los alemanes que acaban de caer al peor momento de su historia tras la II Guerra Mundial. Lo mismo que les ha pasado a franceses e italianos. Y la lista no ha terminado.
Claro que la fecha para comparar España y Aragón no es la misma, porque nuestro desarrollo comenzó mucho más tarde, a finales de la década de los sesenta, y ha tenido picos importantes de crecimiento a principios de los noventa y luego entre 2000 y 2006. Nuestra Comunidad Autónoma ha ido siempre por debajo del conjunto del Estado, pero hace más de una década que logró ponerse por delante en todos los ámbitos. Sin duda la estabilidad política e institucional y el aumento de la riqueza fueron factores decisivos para alcanzar las mejoras en la calidad de vida y las perspectivas de desarrollo económico y social. De hecho, en la actualidad estamos por delante de la mayoría, pese a que como ya hemos mencionado ahora caemos con más rapidez. ¿Cuáles son las razones para que de repente estemos casi de fuera de juego y a la espera de un milagro para que no cierre la factoría de GM de Figueruelas?
Ese es el mayor drama de los aragoneses, que ahora tenemos que tener la serenidad suficiente para saber que estamos cogidos por una prioridad inesperada: el sector de la automoción. Todo queda subordinado a salvarlo, porque la construcción no tiene remedio y no hemos sido capaces de construir alternativas. Lamentable, pero esta es la realidad..

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