
Nunca llueve a gusto de todos
RAMÓN RUIPÉREZ. [Junio 09] Un proyecto cultural sin paragón en España. Un cóctel de todo cuanto venía celebrándose en Zaragoza pero unido bajo un nuevo nombre. 300 actividades de índole cultural repartidas a lo largo de mes y medio. Una oportunidad única de demostrar el empaque de Zaragoza como ciudad involucrada con la cultura para reafirmar su candidatura a ser elegida capital europea de la cultura. Una cita ineludible en el calendario cultural del estío, con una agenda de conciertos tan atractiva como ecléctica. Un desembolso económico (9,6 millones de euros) sin precedentes para revitalizar y rentabilizar las riberas del Ebro y sus espacios escénicos. Una fuerte inversión presupuestaria no acorde con los tiempos de crisis en los que estamos inmersos. Una declaración de intenciones sobre la apuesta por la cultura del Ayuntamiento de Zaragoza. Una prueba de ensayo para los venideros eventos de 2010 y 2011, que habrán de conformar definitivamente la programación y la filosofía de este proyecto cultural. Una tomadura de pelo al ciudadano. Una herramienta útil y eficaz para incentivar el turismo a Zaragoza durante los meses de verano...
Todo esto y mucho más es lo que, desde las más variopintas posturas, se ha dicho sobre los I Festivales del Ebro, un evento cultural que, juicios y conclusiones aparte, tiene como datos objetivos el hecho de ser un macroproyecto cultural que se viene desarrollando en Zaragoza desde el pasado 12 de junio y que, con más de 300 actividades culturales progr amadas, se prolongará hasta el 25 de julio. Durante todo este tiempo la capital aragonesa será escenario de innumerables conciertos, exposiciones, obras de teatro, danza, etcétera, eventos todos ellos que se desarrollarán en diversos enclaves de Zaragoza, siendo los más importantes los nueve escenarios ubicados en las riberas del río Ebro. Así, estos I Festivales del Ebro permitirán que Zaragoza albergue conciertos de artistas de primera fila, como Bunbury, Víctor Manuel, Joan Manuel Serrat, Fangoria o Juan Perro, para terminar con el más aclamado y esperado de los recitales, el de la cantante estadounidense Madonna. Conózcalos en profundidad en este reportaje.

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