
Tan solo GM o tal vez OPEL
El fabricante de vehículos GM está en bancarrota y la solución a sus problemas pasa por una reestructuración de la empresa a nivel mundial, reestructuración que afecta a todo el sector del automóvil, algo que abre un número de oportunidades para aquellas empresas que entiendan que se hora de reinventarse.
JULIO R. NAVARRO ANTÍN [Julio 09] A finales del siglo XIX se fundo en una localidad alemana cercana a Francfort una empresa que fabricaba maquinas de coser y bicicletas. Años más tarde, tras la muerte de su fundador, sus herederos, los hermanos Opel, se percataron de que existía en ese momento una gran sobreproducción de bicicletas en el mercado alemán y decidieron transformar su empresa en una factoría de producción de coches, que con posterioridad se convertiría, después de incorporar a su planta de montaje una "innovación" venida del otro lado del atlántico (producción en serie de vehículos) en un importante fabricante de automóviles.
Parece que en estos momentos y por diferentes factores, tal y como ocurría en el sector de las bicicletas en Alemania cuando los hermanos Opel heredaron su empresa, existe una gran sobreproducción de vehículos a motor convencionales, que ha hecho que la industria del automóvil se encuentre ante la mayor crisis de su historia. Tal y como ocurrió entonces, a un sector maduro como es el del automóvil le toca reinventarse o desaparecer, también como en aquella época, la innovación ha de estar presente en esta reinvención.
Una apuesta por el coche eléctrico
Según todos los indicadores parece que la industria del automóvil y la mayoría de los países desarrollados está apostado de manera decidida por que el coche del futuro sea cuando menos híbrido, o aún más, es probable que en unos pocos años sea eléctrico en su totalidad. Ante la inminente llegada de esta nueva tecnología, mirar para otra parte en el impulso a la comercialización, a la instalación de infraestructuras o a las ayudas para esta industria sería casi suicida. España no tiene ninguna empresa que haya desarrollado tecnología ligada a la fabricación en serie de coches eléctricos, ni en motores, ni en baterías.
Las amenazas son evidentes, pero si fuéramos capaces de realizar alguna iniciativa atractiva en lo referente a las baterías habríamos recorrido un trecho del camino. Lo mismo ocurre en lo referente a las motorizaciones, en nuestro país no se ha desarrollado ningún motor eléctrico como para ser ensamblado en el futuro coche.
Oportunidades
Pero al mismo tiempo se presenta una gran oportunidad para todas aquellas empresas que entiendan que han de reinventarse y que han de ofrecer soluciones para los retos que demande la gran industria del automóvil. Y ante esta oportunidad que se abre, sería deseable que alguna de nuestras empresas se situase a la cabeza y se convirtiera en referencia mundial en alguno de los componentes que sea necesario para poder fabricar el vehículo eléctrico. Otra de las grandes incógnitas es saber qué ocurrirá con las gasolineras tradicionales ya que, hoy por hoy, son incompatibles. Surge por tanto otro nicho de mercado, el de las electro-gasolineras.
Un reto
El camino no es corto y habrá que sortear varios obstáculos, en el tránsito de una producción a otra es de suponer que queden algunos cadáveres por el camino en forma de recortes de empleo en algunas plantas, cuando no la desaparición total de otras.
Pero sea la austro-canadiense Magna, el fondo de inversión Ripplewood, la china BAIC , la italiana FIAT o la propia GM quien controle en el futuro OPEL, el Gobierno de Aragón debería intentar que la planta de Figueruelas estuviese en la vanguardia de la producción de vehículos eléctricos y, de esta manera, aprovechar las sinergias que esta nueva producción pudiese generar: tecnologías que aumenten la autonomía de las baterías, investigación y desarrollo sobre todo lo relacionado con el Hidrógeno y sus aplicaciones en el mundo de la energía, etc.
Una decisión
Dos hechos son fundamentales para la economía aragonesa:
Conseguido el objetivo de ser referencia en el ensamblaje de coches eléctricos nuestra Comunidad debería intentar ser líder europea, y por que no mundial, en alguno de los nichos de mercado que se van a crear con la comercialización a gran escala del coche eléctrico.
Sabiendo que los Estados Unidos han venido a España a informarse y trasladar a su país, en la medida de lo posible, el modelo de comunicación ferroviaria de alta velocidad, sería un buen momento para impulsar este subsector e intentar ser líderes en la investigación, desarrollo y fabricación de alguno de los componentes necesarios en el montaje de vagones de metro.
En definitiva, y puesto que se supone que los grandes fabricantes van a mantener por el momento sus plantas de montaje en nuestro país, es en estos momentos de cambio cuando se han de poner al servicio de la colectividad los mejores talentos.

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