La estacionalidad del empleo y algunas reflexiones
¿Qué pasa en nuestro país que no ocurre en nuestro entorno? ¿Por qué generamos mucho más desempleo que Alemania, Francia, Dinamarca Holanda, Bélgica, etc. en épocas de crisis y además tenemos mayor volatilidad a lo largo del año en las tasas de paro? ¿Por qué históricamente en los meses de mayo y junio se reduce el desempleo y en septiembre y octubre aumenta? ¿Por qué el numero de emprendedores es muy inferior en España, y más en concreto en Aragón, al de otros países desarrollados?
JULIO R. NAVARRO ANTÍN [Agosto 09] Corría el mes de agosto de 2007 y en España teníamos 1.760.000 parados lo que suponía una tasa de desempleo del 8%, la más baja desde que se tienen cifras de paro más o menos rigurosas y que se correspondía con una ocupación de casi 20.500.000 trabajadores, pareciera que los objetivos marcados por el Consejo Europeo en el año 2000 en la denominada Estrategia de Lisboa para el año 2010 estuviesen cercanos, entre otros, que la tasa de paro fuera del 4% ó menos. En Aragón las cifras todavía eran mejores, el número de parados no alcanzaba los 32.000 trabajadores lo que suponía una tasa de desempleo del 5,2%, prácticamente pleno empleo, y que se correspondía con una ocupación superior a los 600.000 trabajadores. Llego la crisis y la situación se complicó, al principio de manera más o menos controlada, pero con el paso de los meses el mercado laboral entró en barrena.
Antes de intentar buscar las posibles causas de esta situación y del porqué de la gran estacionalidad en los datos de nuestra economía, me parece un ejercicio interesante, hacer una breve descripción de cómo se calculan unas y otras.
Una aproximación a los datos
La Encuesta de Población Activa (EPA) es una investigación por muestreo de periodicidad trimestral, dirigida a la población que reside en viviendas familiares del territorio nacional y cuya finalidad es averiguar las características de dicha población en relación al mercado de trabajo.
El paro registrado esta formado por el total de demandas de empleo en alta, registradas en los servicios Públicos de Empleo existentes el último día de cada mes, excluyendo todas las situaciones que recoge la normativa y que por tanto no están incluidos.En la afiliación a la Seguridad Social los datos sobre cotización a la Seguridad Social son remitidos mensualmente y permiten un análisis más profundo del mercado de trabajo. Las variables analizadas se concretan, en que regímenes de cotización se producen las altas, sexo y tramos de edad, grupos de cotización, sector de actividad y tipo de contrato.
Estacionalidad
Volvamos a las cifras, en mayo descendió el paro, (572 personas en Aragón y 24.741 en todo el territorio español) y mucho más intenso fue el descenso en junio, 1.874 personas en Aragón y 55.250 en España menos que el mes mayo. Pero, ¿Por qué estos movimientos tan bruscos?, en España en general y en Aragón en particular, incluso en periodos de crisis, el desempleo siempre se reduce en los meses de Mayo y Junio.
Las razones por las que se da esta situación son las mismas que provocan que en épocas de bonanza se genere mucho empleo y que en épocas de crisis se destruya con mucha intensidad, no son otras que aquellas que tienen que ver con nuestro modelo productivo, modelo que se concentra en sectores que son por todos conocidos, construcción, turismo y hostelería entre otros. El otro elemento apuntado por la mayoría de los expertos y que también parece obvio es la gran dualidad que se da en nuestro mercado laboral.
Posibles soluciones
Últimamente se ha desatado una gran polémica sobre si la reforma del mercado laboral es la solución al grave problema que esta presente en la economía española y también en la economía aragonesa. Por un lado esta el club de los 100 y por otro lado esta el club de los 750.
Lo cierto es que la legislación sobre las condiciones laborales no genera empleo por si misma, hace falta fundamentalmente que exista demanda para la corriente de bienes y servicios que genera nuestra economía, pero desde mi punto de vista, y no quiero ser gallego, razón no les falta a ambos grupos, creo que es necesaria una reforma laboral y que en el termino medio esta la virtud. Supuesto el cambio en la estructura productiva la reforma debería reunir las condiciones que hacen que en economías de nuestro entorno las cifras de desempleo sean mucho más presentables y que no debería andar muy lejos, entre otras, de: flexibilizar la jornada laboral, potenciar el trabajo a tiempo parcial, normalización de la edad de jubilación, eficacia de los diferentes servicios públicos de empleo, cambio en los parámetros de la educación y potenciación de la ayuda al autoempleo.
Emprendimiento y autoempleo
Es en este último punto donde quiero hacer hincapié ya que en mi modesta opinión, son el autoempleo y el espíritu emprendedor, los bastiones para que el tan reclamado cambio de modelo se produzca. Entiendo que las autoridades españolas y sobre todo las aragonesas, las políticas activas de empleo (subvenciones al empleo y formación fundamentalmente) están transferidas, deberían hacer un esfuerzo de gran calado en fomentar el emprendimiento y en redireccionar la batería de ayudas que existen para fomentar el empleo.
La batería de subvenciones y ayudas en materia de empleo es importante, de hecho existen diferentes Decretos y Órdenes que establecen las bases reguladoras de las diferentes normas publicadas para fomentar el empleo, pareciera que la iniciativa emprendedora estuviese presente en la mayoría de los ciudadanos de nuestra región y nada más lejos de la realidad. No existen en general; ni por parte de la Administración, ni desde la Universidad, ni desde las Organizaciones Empresariales, ni desde las Organizaciones Sindicales, ni desde ningún estamento que tenga algo que ver con la iniciativa emprendedora; actitudes impulsoras que creen un caldo de cultivo propicio para el emprendimiento. Entiendo que una Universidad orientada al espíritu emprendedor, produciría un ecosistema que generaría un círculo virtuoso para que el talento se trasladara a la sociedad en forma de proyectos empresariales.
Añadir que también sería más o menos urgente dar un giro copernico a las ayudas o subvenciones que en estos momentos existen para el fomento del empleo e intentar que estas dejaran de ser tan generalitas y se orientaran más al cambio en la estructura productiva y al emprendimiento.

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