Todo a medio gas
SIGLO XXI DE ARAGÓN
Tras el parón vacacional el engranaje de la vida cotidiana vuelve a funcionar, y a qué ritmo. Tal y como decíamos desde Siglo XXI de Aragón la vida política está dando mucho que hablar, aunque parece que no va a haber ruptura entre el PSOE y sus socios de gobierno, los del PAR, que, ante la que está cayendo, se van buscando nuevos aliados, acercándose a otras "amistades" para que, salga quien salga en las próximas elecciones estar arrimados al mejor árbol.
Porque no podrán pedir nada, alegando que las cosas funcionan bien, con ejemplos como el de Gran Scala sobre la mesa. Se trata del tema fantasma, de repente se olvida, y, como por arte de magia, vuelve a salir en los periódicos, aunque los argumentos que se esgrimen sobre él son cada vez más banales, menos consistentes. Lo que sí está claro es que Aragón no puede dejar pasar este tren y el centro de ocio debe hacerse, en Ontiñena o donde sea. No olvidemos que 30.000 empleos están en juego (más otros muchos más indirectos), con la que está cayendo en materia laboral.
Según las estadísticas, en el primer trimestre del año que viene se llevará a los 4,5 millones de desempleados. Zapatero anunció hace ya unos días las famosas ayudas de 420 euros para aquellos que están en el paro, y que, además, se quedan sin la prestación de desempleo. Son muchas las familias que escucharon con cierto alivio la puesta en marcha de estas ayudas, que traen letra menuda (cientos de trámites burocráticos) y una subida de los impuestos. Dicen que serán sólo a los que más cobran, pero desde estas líneas nos preguntamos si será así o, como siempre, será el pobre autónomo o los trabajadores de a pie los que tengan que asumir estos costes (seguiremos si también se aprietan el cinturón los políticos y rebajan sus dietas, el uso de coches oficiales, con chófer, etc. todo para ser solidario con el que menos tiene).
Quizá sería mejor que se incentivaran las políticas empresariales, que se diera la posibilidad a los jóvenes de independizarse y de labrarse un futuro, pero para ello habría que contar con el apoyo de las instituciones públicas y crear líneas de crédito para financiarlos. De este modo, muchos encontrarían en el mundo laboral un apoyo, y no una quimera insalvable que hace que estos jóvenes aragoneses —al igual que otros muchos de España— tengan que conformarse con realizar botellón, ya que han perdido las ilusiones, han visto como se caía todo por lo que han luchando cuando estudiaban una carrera o un oficio (como actualmente elige la mayoría).Y es que en materia económica, Aragón es un buque a la deriva. La GM haciendo aguas con un acuerdo, por el que Magna compra la firma, dejando en un lugar sin definir a la factoría de Figueruelas, que, de cumplirse lo acordado, bajará su ritmo de producción, dejando en la calle a 1.700 trabajadores, mientras, en Tarazona cierra otra empresa... suma y sigue. Y los edificios del recinto Expo, sin vender, y la deuda de 700 millones que ahora reclama el Gobierno Central a Aragón, por pagar... suma y sigue…
De todo, y de otros muchos más temas, seguiremos preocupándonos en Siglo XXI de Aragón, analizando la actualidad de esta Comunidad Autónoma que es prepara para unas fiestas del Pilar, en las que también es dejará notar la crisis y la gripe A, otro tema que también dará que hablar este invierno.

NÚMEROS PUBLICADOS