A 300 kilómetros del mar, en Pla-Za, el más importante importador del país, Caladero, ha levantado la mayor factoría de producción del mundo. Una inversión de casi 110 millones de euros que dará empleo a 600 personas cuando esté a pleno rendimiento en 2012.
JORGE ALONSO. [Enero 10] Será capaz de preparar hasta 350 toneladas de pescado al día, que acabarán envasadas en 700.000 bandejas para su venta en los supermercados. A 300 kilómetros del mar, en la Plataforma Logística de Zaragoza (Pla-Za), el más importante importador del país, Caladero, ha levantado la mayor factoría del mundo de producción de pescado fresco embarquetado en atmósfera protectora. La inversión alcanza los 110 millones de euros, algo casi inimaginable en estos tiempos de crisis, especialmente si se tiene en cuenta que en la planta ya trabajan 150 personas y que este número se cuadruplicará cuando esté a pleno rendimiento en 2012.
En las instalaciones, que ocupan casi seis hectáreas de superficie junto al aeropuerto, se trabaja en un triple turno las 24 horas del día para garantizar el suministro en los principales mercados del país. Da igual que nieve o hiele en invierno o que la temperatura supere los 40 grados en verano, ya que en su interior siempre hace la misma temperatura: ocho grados. Mantener esta atmósfera que garantiza la calidad del producto a lo largo de la cadena de manipulación y envasado supondrá que consuma casi la mitad de la energía de la fábrica de Opel en Figueruelas. Y eso que todos los aislamientos de las naves son especiales y se han reforzado con el fin de lograr una mayor eficiencia.Aunque se trata de materia prima, el pescado se manipula como si fuera un producto de alta tecnología. Cada bandeja de pescadilla o salmón se controla con equipos de visión artificial y pasan exhaustivos controles de sanidad, hasta el punto de someterse a rayos X en la búsqueda de objetos extraños, como anzuelos. La firma ha invertido en máquinas ‘inteligentes', capaces de trocear y preparar cada pescado, indistintamente de su tamaño y especie, en piezas del mismo peso para envasarlas en bandejas de entre 300 y 500 gramos.

La pretensión es centralizar en la capital aragonesa el mayor número de vuelos posibles, puesto que aquí concentrará la mitad de la producción de todo el grupo. Además, cuenta desde hace años en Pedrola (Zaragoza) con sus instalaciones más importantes, a las que se han unido en los últimos tiempos las de Villagarcía de Arosa, Vigo, Valencia, Cádiz, El Puerto de Santa María, Tenerife y Las Palmas. En total, dispone de 18 factorías en todo el mundo y una flota propia de barcos que le garantiza convertirse en el principal suministrador de pescado fresco del país.

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