En tiempos de bonanza, los proyectos urbanísticos se prodigaban en Aragón, la mayor parte de ellos vinculados al desarrollo de campos de golf. La zona de influencia de la capital zaragozana, con municipios como Zuera, Villanueva o San Mateo de Gállego, fue el enclave elegido para construir varios de estos espacios residenciales y de ocio. Pero, pasados los años, muchos de ellos siguen sin impulsarle.


La mayor parte de estos proyectos ha quedado relegado al olvido, como es el caso del sosiense, el de Ricla o Vera, pero hay otros que continúan latentes, como el de San Mateo de Gállego, que comenzó a gestarse, aunque recientemente se paralizó, puesto que la constructora, Martinsa-Fadesa, hizo suspensión de pagos, con un pasivo de 5.200 millones de euros, dejando en una difícil situación a los compradores que, en la mayor parte de las ocasiones, se encuentran unidos a un contrato que les obliga a pagar las letras, sin saber si su casa se va a edificar.
Mejor suerte parece que han corrido los proyectos de Villanueva de Gállego —que incluye 1.980 viviendas y un campo de golf—, que ya cuenta con un Plan Parcial, o el del Aliagar de Zuera —1.250 viviendas y campo de golf—, aunque en ninguno de los dos casos se conoce la fecha en que comenzarán las obras. Mientras se construyen, los aficionados al swing (que en España son 288.000 federados —datos de 2008—, de ellos, 4.500 son aragoneses) tendrán que conformarse con los ocho campos existentes en esta Comunidad Autónoma —todos privados—, a los que se sumará, previsiblemente en el año 2012, el de Arcosur, que será público. Una forma de socializar este deporte que, en tiempos de crisis, también sufre sus efectos.

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