Costará 38,4 millones de euros e implicará importantes afecciones viarias y ferroviarias durante las obras, pero su inauguración en el primer trimestre de 2012 supondrá toda una revolución en la movilidad de los zaragozanos. La estación de Goya servirá como una gran plataforma intermodal de transportes, donde pararán bajo tierra los trenes de cercanías y los regionales y, justo delante de la terminal, los convoyes del tranvía Norte-Sur. El nudo gordiano de las comunicaciones de Zaragoza.

Descárgate el artículo más completo y en formato pdf.
JORGE ALONSO. [Mayo 10] La empresa adjudicataria, Sacyr, iniciará este mismo mes los trabajos, aunque no serán muy perceptibles hasta después del verano. Durante este tiempo, los operarios se centrarán en desviar todos los servicios afectados por la ampliación del túnel ferroviario, entre las calles de Alférez Provisional y de Cortes de Aragón. Exigirá la máxima coordinación con la contratista del tranvía, que no podrá tender las vías sobre la avenida de Goya mientras no se cierre la nueva estructura “puesto que parte de la plataforma tranviaria quedará dispuesta sobre la losa de cubierta de la estación”. Todos los implicados reconocen que el tiempo es más que justo para lograr inaugurar la próxima primavera el primer tramo del metro ligero, entre Valdespartera y la plaza de Aragón.
La actuación no es sencilla. Para construir el andén subterráneo, de 160 metros de longitud, habrá que abrir una nueva trinchera con el objetivo de ensanchar el túnel ferroviario existente. La circulación de los trenes de cercanías y regionales se cortará durante tres meses, lo que obligará en el primer caso a hacer transbordos en bus entre las terminales de Miraflores y El Portillo. En el caso de los convoyes de Media Distancia, se baraja que den un rodeo por la Ronda Sur hasta la intermodal. Los únicos que no se verán afectados serán los AVE, ya que la parte del túnel que utilizan no se tocará.
El monumental retraso que acumula el apeadero de Goya ha lastrado los resultados de explotación de la primera línea de cercanías desde su estreno hace ahora dos años, pero promete multiplicar los poco más de 800 viajeros que logra de media diaria el servicio entre Casetas y Miraflores. El hecho de contar con una parada estratégica en el centro de la ciudad, con conexión directa con el corredor tranviario que vertebrará la ciudad desde Parque Goya hasta Valdespartera, también puede suponer un cambio de tendencia en los maltrechos servicios regionales. La constante sangría de viajeros desde el traslado a la macroestación de Delicias se cortará de golpe si se cumplen las propias expectativas del personal de Renfe.
NÚMEROS PUBLICADOS