MANUEL MUÑOZ ESCOLANO
Aburre rememorar lo harto vaticinando, y lamentablemente acontecido.
La crisis, los cinco millones de desempleados, las medidas de recorte social, y lo peor, la devaluación permanente de la credibilidad y la calificación internacional al gobierno, más el agotamiento empresarial, la presión fiscal asfixiante, las medidas anticrisis del gobierno combatidas con las “malaganas” sindicales. Para echarse a correr.
Al hilo, acontecen en Aragón actuaciones similares, con resultado de pérdida notable de empleo. También, las compensaciones fiscales del estado hacia Aragón, que dejan perplejo a cualquiera. Los bienes eclesiásticos de la “Francha”; horrible todo.
Por el contrario, tranquiliza la estructura mental de algún componente del gobierno autónomo, que se califica a si mismo “.. y lo estoy haciendo muy bien…”. Concédanos que califiquemos nosotros en Mayo de 2011.

Múltiples S.I.C.A.V. –emigradas tras los múltiples avisos– ponen a salvo los intereses fiscales de esa, por si misma, fórmula de alivio. Por el contrario, los sujetos a transparencia fiscal, rentas del trabajo, los autónomos, las PYMES, y los afortunados que sean objeto casual del interés de la Hacienda Pública, seremos los “paganos” del estropicio. Se supone que la austeridad administrativa, y los recortes salariales a funcionarios estabilizarán nuestra economía. Si es así de fácil, ¿por qué no lo han hecho antes?
En este Aragón cuyo nombre algunos manosean y utilizan como herramienta de gozne para permanecer en el machito del poder, sublimados por tres legislaturas y “pechugando” por los pactos ya firmados, nos vienen demostrando la diferencia entre administrar y gastar.
El concepto “oregonés” de “gobierno-pagastar” del área bisagra del gobierno, parece consistir en que, una vez instalados y satisfechos los “royalties”, al ideólogo fenicio, se ha de agotar el presupuesto disponible creando las estructuras necesarias de retroalimento que justifiquen la inversión gastada (no invertida), resultando por ello acreedores en el próximo ejercicio a incremento en el nuevo presupuesto, en base al grado total de cumplimiento del ejercicio vencido. Algo parecido al término comercial de “fidelizar la clientela”.
En ningún momento hablan de creación de empleo productivo, de inversiones productivas, ni de creación de activos técnicos que reporten beneficios añadidos, ni de cualquier concepto inversor que genere estabilidad en el empleo ni perspectivas de crecimiento económico. ¡Entre cinco y siete me sobra!.
A la vista de este escenario voy comprendiendo mejor la estrategia de Marcelino Iglesias con su prematuro anuncio de no concurrir a las elecciones de Mayo de 2011.
Esta podría ser, disipar por diferenciación cualquier interacción entre los estilos de gestión de gobierno de las formaciones coaligadas, frente a la masa votante, con especial incidencia escrupulosa en las actuaciones de gobierno de “sus consejeros pretorianos”.
Permitan exponerles comparativos ilustradores de lo anterior, como modelo de regeneración.
Como ejemplo, el Departamento de Obras Públicas, el Plan de Carreteras con horizonte 2013, consigue la generación de empleo (concretamente, 6.500 empleos directos y 9.750 indirectos), con miras radicalmente aragonesas, invirtiendo 638 millones de euros, pagaderos por la administración a lo largo de 38 años, generando empleo sostenible por la ejecución de las obras y por el mantenimiento posterior de las vías renovadas (gracias a las brigadas de mantenimiento del parque de maquinarias del Departamento). Esto es administrar.
Otros ejemplos comparativos entre gasto puro y/o de administración, serían la diferencia entre el Aeródromo de CAUDE y PLA-ZA, otro ejemplo podría ser la diferencia entre MOTORLAND (cada carrera nos cuesta 600.000 euros, más el mantenimiento del circuito) y el aeropuerto de MONFLORITE (escuela de pilotos con 600 alumnos de pago chinos, mas ventajas comerciales a ARAMÓN).
Gestionar en la administración pública viene a ser algo así como que en pleno crecimiento económico, alguien acceda a la Gerencia del SAS (Servicio Aragonés de la Salud) y que al final del mandato quede reducida la factura de farmacia en un VEINTE por ciento. Estos resultados se producen cuando los funcionarios son dirigidos hacia el trabajo organizado y en equipo. Época de Larraz como Consejero de Sanidad y Alfonso Vicente como Director del SAS.
Por el contrario, gastar sería los ASAELes, algunas sociedades, las “Muelas” varias, etc. ¡La de “ortodoncias” que vamos a pagar los aragoneses!
A pocos políticos ni sindicalistas les oímos pronunciar la expresión “crear empleo”, objetivo que debería obsesionarles. No vale consolarse con que la economía sumergida es tremenda, por que si no “estarían” en la calle. Si hubiera que darle nombre sería “empleo negro” y esa lacra es una progresión geométrica hacia la quiebra social. La falta de ingresos públicos (por rentas del trabajo) destruye las prestaciones sociales, que en nuestro país son el soporte de compensación para la estabilidad y equilibrio social inter autonómico. ¿Cómo pagaremos el PER, las jubilaciones y el desempleo?. Qué será lo siguiente en dejar de pagar, ¿el ejército? ¿las fuerzas de orden?
Volviendo a la obligación de crear empleo, rescaten el estudio de generación de empleo que realizó Siglo XXI de Aragón en el número 25, respecto a Gran Scala.
Recuerden que la fiscalidad obtenible por el juego sería de 600 millones de euros/año. La inversión de 17.000 millones de euros, hubiese producido entre ocho y diez rotaciones, es decir, impuestos de sociedades (sobre beneficios) entre cuatro o cinco veces. La H.P. se “hubiese puesto hasta arriba”.
Ya, la guinda del pastel es el “apaño” de la deuda histórica ésta. En primer lugar, ¿por qué estaba pendiente? No critico la actuación de Larraz porque, tanto por lo que arrastraba él personalmente, como por el legado de “buenas relaciones históricas” con Madrid, (la forma de llevar el Trasvase, la línea Aragón-Cazaril, el Gas, etc,etc) el envite era “morrocotudo”.
La zozobra comienza cuando para rematar el asunto, le acompaña Biel, quien asume presentar en Aragón la solución al asunto (acompañado de Arturo). No comparece Larraz, listo él hasta dormido. Pueessss, “verde y con asas”, la moneda de cobro no era en edificios caóticos, el pago habrá sido en moneda “intangible”. Confirmación de la sospecha, …la medallita de Santa Lucía.
Teniendo Marcelino las dos opciones que maneja por iguales partes, prevista ya la solución de izquierdas, contando con la “paz romana” interna, y con las que les van a caer a los colegas, o se libera de lastres, o cada día erosiona gratuitamente las peanas de sus posibles sustitutos. Futuro.
JOSÉ LUIS VALERO COLÁS. PERIODISTA
La recesión económica se veía venir desde principios del pasado año. Incluso en el segundo semestre de 2008, gran parte del sector privado empezó a tomar algunas medidas preventivas, que en muchos casos han resultado insuficientes para lo que ha caído después. Lo peor es que ni gobiernos ni agentes sociales reaccionaron ante lo que empezó siendo un problema derivado de la burbuja inmobiliaria, del mercado especulativo estadounidense y luego del sistema financiero en su conjunto. En fin, que con eso que era una crisis globalizada se arreglaría sola.
Y ya ven. Empezamos pagando 260.000 millones de euros para arreglarles el problema a las entidades financieras e intentar dar un vuelco al mercado inmobiliario. Y ni lo uno ni lo otro. Al contrario. El ladrillo se hunde y apenas hay ajuste de precios y el sector financiero sigue sin abrir la mano en los créditos al consumo y a las empresas, pese a los compromisos adquiridos, ni aceptan aplazamientos de hipotecas. Así que el problema crece y se ha ido trasladando y aumentado en todos los sectores productivos.
No hay ninguno que se salve o tenga perspectivas de ir a mejor a corto plazo. Los gobiernos central y autonómico no se han enterado de la fiesta hasta el final y porque ya no había más remedio. Solo por lo que está pasando y al punto al que hemos llegado, los responsables directos (ministros, consejeros y altos cargos) de las áreas de economía, hacienda, industria, empleo, seguridad social, servicios sociales y administraciones públicas y territoriales, deberían ser relevados de inmediato.

Es injustificable la multiplicidad de competencias en los seis niveles de administraciones públicas, con el consiguiente gasto y aumento de cargas de todo tipo. Hay que descentralizar con cabeza, racionalidad y equilibrio. Tanto gasto público es insostenible, por ahí tiene que empezar el ahorro, el ajuste y el cambio. Seguir con una reforma completa de la cesta de impuestos (cambiar de arriba abajo la fiscalidad en la renta, en las sociedades, en los patrimonios, en las empresas, en los autónomos y en los tributos indirectos). Y luego si es necesario, y ya veremos, se tocan las prestaciones y asistencias sociales, con dos salvedades: pensiones y jubilaciones. En todo caso, donde no llegue lo público puede llegar, con condiciones y normativas, el ámbito privado.
Por cierto, ya no sirven las excusas. Aragón ha doblado el número de parados en menos de un año. Ya estamos en 100.000. Somos la Comunidad que más ha caído en recesión, creación de empleo y de riqueza y destrucción del tejido productivo. También es la que más que ha recortado el presupuesto y la que más rebaja ha sufrido en las inversiones estatales. Vamos a ser de los peor preparados para salir de esta crisis, y no será antes de 2012. Y aún así ya veremos.
Este es el panorama a un año de las elecciones autonómicas y municipales. Ésas por donde se empieza a perder las generales y a las que vamos a llegar sin inversiones y con enorme pérdida de calidad en todas las políticas sociales. Así que también hay crisis política e institucional, pero por ese lado nadie paga sus culpas por habernos llevado a esta situación. Ya me dirán ustedes cómo calificar a responsables políticos que ajusten y recortan en contra de los sectores más desfavorecidos, sin tener valor para tomar medidas con las rentas y patrimonios más altos y con el sector financiero. En fin, que el PSOE hace el trabajo sucio del PP. Y encima, mal hecho.

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