
Las celebraciones por los triunfos de la Roja, por unos días, han hecho olvidar a buena parte de los españoles la dura realidad cotidiana. Fotos: Víctor Lax.

Las empresas españolas han perdido productividad con respecto a nuestros vecinos más cercanos.
La “roja” se ha convertido en campeona del mundo, el fútbol es visto por millones y millones de posibles consumidores, consumidores que han dejado fotografiada en sus retinas una imagen de España muy positiva, juego admirado, vistoso, divertido, en definitiva un país que apetece visitar y un país en el cual sus empresas cuando intenten posicionarse en mercados internacionales serán vistas de manera más atractiva.
JULIO R. NAVARRO ANTÍN [Verano 10] Tenía pensado terminar con la selección española de fútbol, pero viendo la repercusión social que ha tenido el triunfo de ésta en el mundial (seguramente por las ganas que todos teníamos de recibir alguna noticia positiva importante), comenzamos con un viva la “ROJA” y lo hacemos alabando los valores que nuestra selección transmite y que son plenamente trasladables al mundo empresarial y en general a todos los estamentos de la sociedad, valores que han hecho a la selección española campeona del mundo: honestidad, motivación, objetivos definidos (etapa a etapa, partido a partido), instrucciones claras por parte de sus responsables, innovación en el proceso productivo (del gol), pasión por lo bien hecho (el buen juego), trabajo en equipo, sentimiento de grupo por encima de las individualidades, recompensa para todos (porque todos aportan valor) y sobre todo talento, talento al servicio de un objetivo claro, ser los mejores y siendo los mejores tener la posibilidad de ser las primeros, los número uno. Valores que si nos los creemos (fundamentalmente los empresarios y ejecutivos de nuestras empresas y algún que otro agente social) nos permitirán salir de la crisis y salir completamente reforzados.

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Para ello hay que darle la espalda a nuestra historia reciente y no dudar en poner todo nuestro talento y los pocos recursos que queden tras el brutal ajuste que tenemos que realizar en el gasto público y sobre todo privado para sin más dilación, dejar atrás ese modelo basado en ladrillo que cuando se ajusta, lo estamos padeciendo, deja un montón de cadáveres en la cuneta en forma de parados, parados que en un porcentaje muy elevado lo son de larga duración y que difícilmente encontraran empleo en un futuro próximo e incluso lejano.
Como llevamos años diciendo, en estos momentos ya no somos muy originales (salvo en el peso especifico que otorgamos a los empresarios como parte del problema y también de la solución), la dificultad, la gran dificultad que tiene nuestra economía es mejorar significativamente los ratios de productividad y los datos que vamos conociendo no son nada halagüeños.
El informe presentado este año, se publica desde 1996, por la Fundación COTEC para la innovación tecnológica que preside José A. Sánchez Asiáin y que goza de gran prestigio a nivel nacional e internacional es muy preocupante, el ratifica la perdida de productividad de nuestra economía durante los últimos 20 años (ha crecido la mitad) respecto de Francia, Alemania o Inglaterra. Y el dato más importante del informe, aquel que atribuye como factor determinante para el incremento de la productividad, el tamaño de las empresas. Por mi parte la maldad que toca, si las entidades financieras financiaran proyectos innovadores, de muchos de los emprendedores que pululan por nuestro país, como han financiado promociones inmobiliarias o incluso con mayor rigor y menor intensidad; las tasas de desempleo serían muy diferentes a las que padecemos y el modelo de demanda agregada de la economía española sería mucho más cercano al de los países que mejor están sobrellevando la crisis económica.
Dicho lo anterior hay consenso en que son necesarias la adopción de diferentes medidas de carácter estructural: Sistema financiero, Mercado laboral, Pensiones, Administración, Sanidad, Energía, Educación, Protección por desempleo, etc.
Y junto con estas reformas y otras de carácter estructural que puedan ser necesarias cabría implementar otra serie de medidas de carácter coyuntural: Cubrir con desempleados que estén cobrando los 400 €, determinados huecos que proporciona la Ley de dependencia. Realizar una amnistía penal que no fiscal. Profundizar en la inspección sobre la economía sumergida. Establecer algún tipo de desgravación fiscal en el IRPF para aquellas personas que inviertan en compañías cotizadas en el mercado alternativo MAP. Intensificar la necesaria inversión de las PYMES en las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Potenciar la inversión de las pequeñas empresas en gestión empresarial, etc.
Para finalizar una reflexión, o dos, si en la década de los 90 nuestras grandes empresas (multinacionales) fueron capaces de visionar el gran mercado Latinoamericano que emergía, en la próxima década han de ser las pequeñas y medianas empresas las que han de tener presente esta gran área del continente americano, compuesta por países emergentes y otros que se van consolidando y acercando de manera decidida a las economías más desarrolladas. En un mundo tan globalizado, la red nos hacer estar muy cerca, y compartiendo idioma como compartimos (gran barrera de entrada) existen grandes oportunidades en algunos sectores donde tenemos ventaja comparativa (energías renovables, TICs, biotecnología, etc.).
Sean moderadamente felices y disfruten del triunfo de la selección española de fútbol, ya que como otras veces hemos dicho en estas mismas páginas, una parte importante de la economía es sentimiento, estado de ánimo y en estos momentos tenemos la moral muy alta.
“VIVA LA ROJA”.
