
Decenas de miles de aficionados se dieron cita en las instalaciones de Motorland, en Alcañiz (en la fotografía, al fondo), para disfrutar del primer Gran Premio de MotoGP que se celebra en tierras aragonesas.
Las retenciones vividas en el Gran Premio Aragón de MotoGP evidencian la necesidad de completar la red de infraestructuras que reclama el Bajo Aragón, ya que Motorland es el único circuito español que carece de autovía y de conexión ferroviaria. El Gobierno debe cumplir su parte, ya que Aragón ha hecho una ingente inversión en un complejo que ha costado casi 56 millones de euros y que este año generará ya un impacto económico de hasta 30 millones.
JORGE ALONSO. [Septiembre 10] Todo el mundo lo advirtió y se acabó cumpliendo. La red de accesos al circuito de Alcañiz no fue capaz de asumir con fluidez la salida de decenas de miles de vehículos tras la finalización del campeonato de MotoGP. Las instituciones aragonesas se han hartado de reclamar el desdoblamiento de la N-232, que solventaría en parte este problema y que, a estas alturas, carece de un horizonte de construcción pese a que el estudio informativo está redactado desde hace más de dos años. El recorte de Fomento ha dado al traste con esta autovía, por lo que las actuaciones del ministerio se reducirán a completar la variante de Alcañiz. En el mejor de los casos, y si hace caso al apaño planteado por la DGA, podrían construirse el resto de variantes del trazado, con lo que se evitaría cruzar Híjar, Azaila y Quinto.

Descárgate el artículo más completo y en formato pdf.
Tampoco corre mejor suerte otra de las reivindicaciones planteadas, la recuperación del trazado ferroviario Samper de Calanda y Alcañiz, desmantelado en los años 80. La plataforma ferroviaria aún se conserva y pasa junto al circuito, lo que evidencia la oportunidad. El hecho de contar con un apeadero alivaría el tráfico, como en Cheste, donde recalan una veintena de trenes para MotoGP, o de Montmeló, que cuenta con Cercanías cada 15 minutos el domingo de carrera.
Rotundo éxito
Este problema no puede echar por tierra la inversión en este complejo y el rotundo éxito de la celebración, que contó con más de 70.000 espectadores y el reconocimiento de los pilotos y de los propios ejecutivos de Dorna, la firma organizadora del Mundial. Y es que las expectativas de negocio no han parado de crecer desde la inauguración del circuito de velocidad hace un año, ya que de los 7,5 millones de 2009 se puede acabar con cerca de 30 este año gracias a MotoGP. De hecho, la escasez de servicios, otro de los puntos débiles, no solo se está resolviendo, sino que puede dar un salto: la oferta hotelera se habrá triplicado para 2012 con las ampliaciones y los nuevos establecimientos proyectados.
El objetivo final del circuito es muy claro para el consejero delegado de Motorland, Antonio Gasión. No se trata de acumular pruebas en el Bajo Aragón, sino lograr que esta comarca y las colindantes logren un repunte. El estudio económico, presentado al consejo de administración en febrero, indicaba que las cifras, si se obvian las grandes competiciones, serán casi similares a las de Montmeló. Para ello, las instalaciones se alquilan para todo tipo de actividades, que representan ya más del 60% de los ingresos de explotación del circuito.
No obstante, Motorland cerrará el ejercicio con un déficit de 2,4 millones, de los cuales 1,5 corresponden a la amortización. Y aún está por resolver el futuro del centro de ocio y negocios asociado al complejo, que fue proyectado por Norman Foster. Los pliegos para licitar su construcción y explotación están redactados desde hace más de un año, e incluso se había sondeado a grupos especializados, pero la actual crisis ha obligado a dejarlo en la nevera. La previsión era lanzarlo en el último semestre, pero habrá que esperar.

NÚMEROS PUBLICADOS