SIGLO XXI DE ARAGÓN
El nombre de Marcelino Iglesias fue titular recientemente al hacerse público que deja la presidencia del Gobierno de Aragón para ocupar la Secretaría General de Organización del PSOE en Madrid. En Siglo XXI de Aragón llevamos meses diciendo (concretamente desde septiembre de 2008) que el oscense iba a dar el salto, y que lo haría a lo grande, hasta Madrid, y como una pieza clave del gobierno de Zapatero. No nos hemos equivocado. Si bien, ahora, y desde su nueva posición de poder, se espera que Iglesias apoye a la que ha sido su Comunidad de referencia, resolviendo problemas e impulsando proyectos que están paralizados y que resultan primordiales para Aragón, entre ellos, cientos de obras que todavía quedan pendientes de hacer. Ésta debe ser una de sus tareas, respondiendo así a las demandas de los aragoneses y de muchos políticos. Así se ha manifestado en el Senado, donde José Mª Mur ha presentado una moción en la que ha pedido que dé las cifras a devolver al Estado por Comunidad Autónoma, al menos un 50% se reviertan o transformen en las obras que en este momento están empezadas en Aragón o que, al menos, sirvan para impulsar aquellas que sean urgentes. Una medida que ha tenido posturas encontradas pero que, para nuestra comunidad, sería muy necesaria (sino primordial).
Quizá Eva Almunia, que ha sido elegida para suceder a Marcelino Iglesias al frente del Ejecutivo Autonómico
—tal y como decíamos desde hace mucho tiempo en Siglo XXI de Aragón— sea otro acicate para devolver a Aragón la posición hegemónica que ocupaba hace unos años. Una mujer que ha bebido las enseñanzas de su maestro y amigo con la que se medirá en las elecciones otra fémina: Luisa Fernanda Rudi, el único nombre que, por el momento, se conoce para representar al Partido Popular. La formación política se mantiene expectante, sin dar ni un paso, quieta y agazapada, esperando el momento para dar a conocer sus listas. Será cuestión de estrategia política, o más bien opción elegida, porque ninguno de los nombres que tienen en cartera responde al perfil (especialmente, que sea conocido y tenga el tirón suficiente para atraer gentes a las urnas).

Y ante estas incógnitas, otras muchas a nivel político, como las que se le abren al PAR. “Ni contigo, ni sin ti”. Ésa podría ser la frase que definiera su labor en estos momentos, amén de su indefinición, porque igual se arrima al PP que al PSOE, aunque en los medios de comunicación (y a juzgar por las fotografías publicadas en ellos) parece ser que el pacto con su actual aliado de gobierno está roto. Mientras tanto, el PAR va dejando “cadáveres” por el camino, Miguel Ferrer (y otros ediles aragonesistas), el que ha sido alcalde de Teruel en esta última legislatura, deja sus filas, no se sabe si por convicción, vocación u obligación (más bien esto último, por desavenencias con los que dirigen la formación política). En cualquier caso, su marcha supone un varapalo para los regionalistas en una Comunidad que, con esta deserción en masa, se queda sin opciones.
Con esta situación, el panorama político está muy animado, igual que otros aspectos de la actualidad política aragonesa. Uno de ellos es el sanitario, con la reciente implantación de la llamada factura en sombra, un listado en el que cada ciudadano puede conocer la cuantía de lo que valen los servicios a los que se ha sometido. Listado que ha abierto el debate sobre si esta medida no es una prueba para implantar el pago de los mismos, en un momento en que la Seguridad Social acarrea un déficit de 12.000 millones de euros.
También muy cuantiosos (especialmente en el sentido material) son los esfuerzos que está empleando el Ayuntamiento de Zaragoza para seguir en su carrera de fondo para que la capital aragonesa sea Capital Cultural 2016. Una partida, a priori (y según nuestro entender) que está perdida, teniendo en cuenta, además, la ciudad de procedencia (y también candidata) de la nueva Ministra de Medio Ambiente. Mientras tanto, se invierte más dinero (él último conocido, en un vídeo de 100.000 euros) para intentar pujar por pasar al segunda criba en junio, algo que, en los mentideros se sabe no pasará, ya que haber superado la primera se debe, más que a méritos propios, a intereses políticos.
A la par que esto sucede, en Aragón se siguen perdiendo empresas (y con ellas puestos de trabajo), algo en lo que se deberían centrar los esfuerzos, apoyando las buenas ideas (que las hay en esta Comunidad) y a los que las argumentan. Porque de ellas pueden salir empleos y riqueza para esta tierra en la que sobran esperanzas, pero a la que se le agota el tiempo. Sigan leyéndonos, y guárdense nuestros números (porque anunciamos cosas que luego se cumplen: números 48, 49, 51, etc.), algo que muy pronto podrán hacer literalmente, ya a nuestra edición digital —que mantenemos— se une, otra vez, la edición de papel, algo muy esperado por muchos, y quizá algo temido para otros, ¿quizá las verdades duelen?

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