
Fotos: Víctor Lax.
Miguel Ferrer nació en Teruel en 1950. Lleva veinte años afiliado al PAR, siglas por las que ocupó la alcaldía de Utrillas y la presidencia de la DPT. Además, fue consejero de Servicios Sociales del Gobierno de Aragón y alcalde de la capital turolense, cargo que ha dejado recientemente por “desavenencias” con la que ha sido su formación de referencia. Actualmente mantiene su cargo en las Cortes de Aragón, formando parte del Grupo Mixto, con diputado autonómico. Desde ahí ve las cosas con otra perspectiva. Aunque sobre su persona queden en el aire muchas incógnitas. En las siguientes líneas, Ferrer habla sin cortapisas del que ha sido su partido, una formación “en la que no había libertad, ni posibilidad de diálogo”, según afirma.

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NURIA ASÍN. [Diciembre 10]
Tras más de 20 años de vida política, abandonar la militancia del PAR le habrá supuesto un duro golpe. Ha sido una decisión orgánica, política o moral, unipersonal o colegiada.
Me costó mucho llegar a ese punto, porque llevo media vida defendiendo con energía los programas del partido aragonés, por lo que ha sido una decisión muy dolorosa, fruto de la responsabilidad y por la necesidad de libertad. Ha sido algo totalmente personal, aunque me han seguido cargos orgánicos del partido, alcaldes, concejales y militantes rasos que no podían continuar en el PAR, igual que me ha pasado a mí.
La decisión de abandonar debe estar motivada por razones muy contundentes…
En las reuniones orgánicas del partido no se tenía derecho a intervención, había rifirrafes, apuntes amenazadores antes de plantear una pregunta. Por ejemplo, en la última ejecutiva a la que yo asistí hubo quien pidió hablar sobre el congreso ordinario, que tenía que haber sido en febrero de 2010, y se le hizo callar. A partir de ahí nadie dijo nada, era un tema tabú que no se podía mencionar.
Entonces, un miembro del partido ¿qué capacidad tiene para decidir cosas del mismo, tomar decisiones…?
Ninguna. Muchas veces me han dicho que me he dado de baja, pero que nunca antes he dicho nada, que no he manifestado mi disconformidad, pero si miras la prensa se ve que yo he replicado a muchas cosas de las que se han hecho. En el PAR, lo único que podíamos hacer era manifestar nuestras discrepancias, pero no valía para nada. Ante una decisión en la que no coincidías con lo que estaba haciendo el partido aragonés, pero sin un espacio para poder decirlo, no te queda otro remedio que abandonar la militancia.
Pero esa cerrazón puede resultar peligrosa…
Sí. Creo que al final un partido así se convierte en un coto cerrado en el que no se puede manifestar discrepancia, ni marcar líneas de actuación, ni opinar. Por ejemplo, cuestiones como la de presentar candidatura en la elecciones de Lérida debería haber sido algo consensuado, y al final te puede equivocar, como ha quedado reflejado, ya que han conseguido escasos votos, pero la decisión hubiera sido conjunta. Si bien, lo que no se puede hacer es que el partido sea de unos pocos, porque el resto, qué haces, al final te conviertes en un amén, y es lo que no he querido ser.
"ha sido una decisiÓN MUY DOLOROSA, FRUTO DE LA RESPONSABILIDAD Y POR LA NECESIDAD DE LIBERTAD"
El PAR siempre ha sido partido de “grupos internos”, quizá esa razón también apoyó su retirada de la militancia…
No sé si el PAR es de grupos, o de dos grupos. Uno que es el del Secretario General, y otro el del Presidente, que deja hacer, que es lo principal. Yo le pedí a éste, por activa y por pasiva, que actuara porque hay determinadas actitudes que ningún partido político puede tolerar. Así, se ha llegado a un grado alto de despropósito absoluto, por no tomar decisiones que son importantes. A mí se me ha impedido en numerosas ocasiones expresarme. Además, un partido no puede dejar que cada uno haga lo que quiera, tiene que tener una disciplina, actuar a tiempo y con todos igual. Entonces, a la vista de cómo estaban las cosas, tomamos la decisión de irnos, y según las muestras de apoyo recibidas pienso que el 50% de la gente del PAR está de acuerdo con lo que estoy diciendo.
Todos esos otros ¿son el otro PAR?
Son militantes del PAR. Nosotros nos dábamos satisfechos con que vinieran unos 50 a la cena homenaje en Zaragoza, y hubo más de 100. Fue una velada de amigos, con amigos que lo seguirán siendo, militen en el partido, o no…
Hablando de la famosa cena. En ella hubo empresarios, miembros de otros partidos políticos, gente joven… fue un acto de apoyo. ¿Qué supuso para usted?
Tengo una gran satisfacción por las muestras de cariño recibidas. Siempre he entendido la política como un servicio público, un modo de gestionar los recursos públicos, algo en lo que hay que ser minucioso. Ahí no caben despilfarros, hay que ser neutral y escrupuloso. Es lo que he intentado hacer en los sitios donde yo he estado, y parece ser que otros también lo han visto.
Sin embargo, la cena acabó con José Mª Mur fuera del PAR. ¿Qué opina de esto?
Me parece un desatino, porque como Mur vinieron a la cena 40-50 personas, y creo que una decisión así, si se toma con una de las personas que asistieron, debería haberse aplicado a todas por igual. Independientemente de eso, no entiendo porqué una persona no puede acudir a una cena de amigos. Si hasta ahí se puede cortar la libertad de la gente… la situación todavía es peor. Más cuando el senador no habló, no tomó parte activa, simplemente cenó, si eso es motivo para suprimir de militancia a una persona, en el PAR no debería quedar ninguno miembro.
¿Qué cree que harán con José María Mur?
Pienso que darán largas, porque no pueden tomar una medida de este tipo, porque no es justa, ni igualitaria, ni de fundamento para suspender de militancia a una persona, y más sin que él hiciera declaraciones en dicho acto.
Posiciónese. Se ha debatido ampliamente sobre la aplicación del término “tránsfuga” a su persona. ¿Qué opina al respecto?
No me considero un tránsfuga en absoluto. Hay muchas acepciones de esa palabra, pero en cualquier caso se entiende que un tránsfuga es el que se va de un partido político a otro, de manera que se condicionan las mayorías de un ayuntamiento o gobierno. Yo lo único que he hecho es retirar mi militancia del Partido Aragonés, pero no me he dado de alta en ninguna formación política. Nos fuimos los 38 cargos y muchos militantes, por responsabilidad, sin hacer ruido y procurando causar el menor daño posible a la organización a la que hemos pertenecido durante muchos años. Por lo tanto, no me acojo al concepto político de tránsfuga, incluso, el Secretario de Estado de Política Territorial reconoció que no era un caso de transfugismo.
Su oposición hacia algunos sectores del que ha sido su partido es clara. ¿Cómo afronta ahora esta situación desde el Grupo Mixto?
Le dejé claro a Adolfo Barrera (IU), que es el portavoz del Grupo Mixto, que yo no quería quitarle nada. Fui claro y por ello la relación es buena, hay diálogo, aunque necesito el permiso de él para todo, porque tiene una condición, la de portavoz, que yo no puedo saltarme. Por contrapartida, yo soy miembro de la comisión de agricultura, en la que yo soy el portavoz.
Tras este periodo fuera ya de la alcaldía las cosas se ven con más perspectiva. ¿Cree que ha tomado la decisión correcta?
En principio, lo que hice es darme de baja del PAR. A raíz de ahí se desatan los acontecimientos. Así, desde el partido, entiendo que por una actitud más visceral que razonada, se precipitó el resto. Además, al marcharse dos de los concejales que estaban conmigo en el ayuntamiento, hay que recordar que éramos tres (dos concejales y el alcalde), tuve que dimitir, pero en un principio, y al tomar mi decisión, no pensé en ningún momento en dejar la alcaldía turolense.
Usted habló antes de entrar en la alcaldía de Teruel que buscaba la estabilidad de su ayuntamiento. Cree que ahora, tras su salida, deja ésa situación, o los próximos meses serán de zozobra…
Pienso que los grandes proyectos de la legislatura, que se podían sacar adelante, están ya adjudicados y no tienen que sufrir demora. Sin embargo, me lamento porque ha habido muchas otras cosas en las que no me he sentido apoyado por el partido, y que no han salido en estos años. De manera que pienso que ahora, a tan pocos meses de las elecciones, lo que toca es terminar lo que está empezado, que es mucho, y hacerlo sin problemas, porque las acciones para la legislatura están diseñadas hasta el final.
Sin embargo, al ser el PP quien se ha hecho con la alcaldía habrá cosas que hagan a su manera…
Sí. Yo dejé muchos asuntos encarrilados que están cambiando, pero ya no me corresponde tomar las decisiones, sino que pertenecen al actual equipo de gobierno. Lo que sí he hecho es ponerme a disposición de la alcaldía, porque no quiero que una decisión mía perjudique al consistorio, más cuando en otros casos, en situaciones similares no han obligado a dimitir al alcalde.
La alcaldía cayó en manos del Partido Popular, aunque usted apoyó a la ex alcaldesa del Partido Socialista ¿Por qué tomó esa decisión?
Porque yo estaba dentro de una coalición, que era PSOE-PAR. Yo dije antes de producirse la elección que si el PAR presentaba un candidato no votaría, pero que si no lo hacía votaría al Partido Socialista. Simplemente, me mantuve fiel a lo que dije.
"LO QUE ME EXTRAÑA ES QUE NADIE HAYA ASUMIDO LA RESPONSABILIDAD EN CASOS COMO LA MUELA O ASAEL"
En estos años han salido a la luz pública casos como La Muela, ASAEL que han salpicado al PAR. ¿Qué sensaciones generan en los 4.500 afiliados del Partido Aragonés?
Un 90% opina lo mismo yo, pero muchos no se atreven a manifestarse, a dar el paso, quizá porque sus circunstancias personales no se lo permiten. Lo que me extraña es que nadie haya asumido la responsabilidad en casos como La Muela o ASAEL. Pienso que estos temas se tienen que hablar y debatir internamente en el partido, algo que no se ha hecho.
Gran Scala. ¿Saldrá?
Por lo que parece ahora, no. Era un proyecto ilusionante, pero creo que estaba por atar, se hubiera tenido que definir un poco más, antes de dar los pasos que se han dado. Aún así, hubiera sido muy interesante para Aragón.
Siempre criticamos que Zaragoza es una ciudad-región, pero el Teruel que usted diseñaba incluía cosas muy positivas, como Dinópolis. Sin embargo, se han hecho otras inversiones muy polémicas, como Caudé y Motorland, por el alto coste que soportan…
Sobre Motorland y Caudé estoy de acuerdo con el concepto, pero ha pasado como Gran Scala, se muestra interés al principio, pero luego se abandonan los proyectos. Esto no es la gestión, porque creo que antes de empezar un proyecto de tanta envergadura habría que tener atada la financiación privada y los compromisos adquiridos, por ejemplo, en forma de fianzas, que no permitan que la administración se lance a hacer cosas de tanta inversión y luego el respaldo privado no esté. Las inversiones tienen sentido si se rentabilizan, si no, la decisión está mal tomada. No obstante, pienso que este tipo de proyectos siempre trae algo, ésa es la clave: que el dinero público se gaste en algo positivo. Así, lo invertido sale rentable. Gente que propone proyectos fantasioso hay muchos, pero hace falta estudiar todo bien y comprobar qué se puede sacar adelante. Es inviable hacer proyectos de tanta envergadura si no se cuenta con el respaldo suficiente.
Hablando de respaldos, se ha hablado mucho sobre la posible formación de una candidatura independiente o una segunda candidatura del PAR con otros nombres, ¿qué puede decirnos de esto?
De momento no hay nada, nos dimos de baja, pero no nos hemos ido a ningún partido. Esta decisión la tomaremos pronto y será algo consensuado y conforme a lo que más nos convenga, siempre desde la libertad que da no ser militantes de una formación. Aunque, por ahora, no hay nada planteado, ni siglas, ni siquiera sé si nos presentaremos, incluso alguno se irá a casa…
¿Pero no será usted?
Es una posibilidad que no me planteo, en ocasiones he pensado volver a mi antigua vida, pero creo que no ha llegado el momento…
"lo que no se puede pretender es que el partido sea de unos pocos, como un coto cerrado"
Hablando de momentos. El PAR debería haber convocado ya el famoso congreso. ¿Qué pasa con el mismo?
Un congreso ordinario tiene que hacerse porque los estatutos del partido así lo mandan, les guste o no. No es decisión de nadie convocarlo, o no, sino que está así marcado en los estatutos, lo mismo que lo celebra cualquier asociación o junta. Son cosas que están regladas, otra es que piensen que no conviene hacerlo en estos momentos, pero eso no es razón para que no se haga, porque por la misma regla se podría decir: “pues tampoco se convocan elecciones”.
Quizá planea el miedo porque si se celebra Biel y Boné pueden estar en apuros…
No lo sé, tendrían que contestarlo ellos. Lo que sí que creo es que están en la obligación de hacerlo, se deben a los estatutos. Ellos son los que tienen la responsabilidad de actuar, de guiar al partido y de convocar el congreso.
Habla de guiar. ¿Cuál sería para usted la definición del buen político?
Una persona que diseña el futuro de una tierra, como es Aragón, que vigila como se desarrolla todo eso, y cuando llega el momento de tomar decisiones dolorosas, las toma, porque dejar pasar tiempo hace que los asuntos se enreden o eternicen, y lo único que se consigue es que las decisiones sean más difíciles todavía de tomar.
Tenemos a una secretaria de Estado y a una ex presidenta de las Cortes encabezando las candidaturas en las próximas elecciones. Hay calidad suficiente, estamos en un momento histórico…
Sí, y la labor del PAR debería ser aprovechar la situación, a cambio que Aragón salga adelante, no aspirar a gobernar una parte de Aragón, sino a conseguir hacernos presentes en Madrid y que se hagan los proyectos que nos interesan.
Habla de Madrid, ¿la marcha de Marcelino Iglesias será positiva para esta comunidad?
Sí. Estoy seguro que ahora tiene un foro en el que podrá hacer valer aquellas reivindicaciones históricas que tiene Aragón. Ahora tenemos una persona muy destacada ahí, porque es Secretario de Organización de Estado, pero debe recordar su tierra, y si no lo hace así se estará confundiendo.
¿Cómo es el Aragón que deja Marcelino?
Ha cambiado mucho. Se han desarrollado determinados tejidos productivos y el nivel de Aragón es alto, hemos avanzado mucho, pero también se han promovido muchos proyectos que no han dejado la repercusión que se buscaba, pienso que se tenían que haber atado más para dejar el poso en el Aragón que todos queríamos. Un ejemplo es la Expo 2008, que requirió grandes inversiones que ahora están por rentabilizar.
Tan cerca como estamos de las elecciones, ¿cuál sería su pronóstico?
Parece que están cambiando mucho las encuestas y que marcan una tendencia de voto. Además, la situación económica también incluye, pero Aragón ha sido una tierra que nunca ha sido de medias tintas, así que no creo que cambie mucho el panorama político en esta Comunidad Autónoma en mayo de 2011.
¿El PAR volverá a ser el “clavillo” del abanico?
A mí no me gustaría. Lo que querría es que fuera el aguijón y el que moviera a los dos grandes partidos mayoritarios que existen en Aragón, no el clavito que sostiene a uno u otro. Nosotros defendemos los intereses de esta tierra, y sería bueno que nos dejásemos oír en Madrid, pero nunca siendo la muletilla del partido que esté al mando, da igual que sea el PSOE o el PP.
"EL PAR DEBE SER EL AGUIJÓN QUE MUEVA A LOS GRANDES PARTIDOS, NO EL CLAVITO QUE LOS SOSTIENE"
¿Qué haría para crear el Aragón que defiende?
Primero tengo que aclarar que Aragón está mal desarrollado territorialmente, con una megalocabeza que es Zaragoza, y el resto está casi desierto. Por ejemplo, Teruel no tiene más que 9 habitantes por kilómetro cuadrado. De ahí, la necesidad de fomentar proyectos en lugares estratégicos, como cabeceras de comarca, para deslocalizar la capital. Además, intentaría desarrollar áreas novedosas, por ejemplo, aquellas vinculadas con la innovación, que tienen que ir de la mano de la universidad y de los empresarios, porque juntas pueden generar puestos de trabajo en un futuro. Luego, contamos con una serie de recursos, como los minerales en Teruel, que tendríamos que apoyar. Igualmente, contamos con que Aragón no tiene problemas de identidad, somos aragoneses, somos españoles, pero no podemos ser acólitos de otras comunidades. Por ello hay que hacer valer nuestros derechos forales y cuestiones históricas, debemos poner en valor nuestra identidad, nuestros recursos endógenos y las potencialidades que tenemos.
Para terminar. ¿Cómo ve su futuro en política?
Mi futuro lo querría ver en un partido de centro, que podría ser el PAR, bien dirigido y trabajando por Aragón. Es lo que he hecho en todos estos años y es lo que me ilusiona. Aragón tiene potencialidades y es en esa línea en la que nos gustaría ir. Ahora falta que se enderecen determinadas actitudes y tomar decisiones. En cualquier caso, no me veo jubilado, porque tengo fuerzas para participar, y quiero hacerlo. En definitiva, estaré donde los aragoneses quieran que esté, lo que no sé es dónde. Lo que tengo claro es que me gustaría volver a formar parte de un proyecto que sea bueno para Aragón, como lo pensé cuando me afilié al Partido Aragonés hace muchos años, pero con igual rotundidad afirmo que no formaría parte del PAR que he dejado, del de ahora, no.

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