La reforma de la ley electoral propicia que los partidos adelanten a enero su ofensiva electoral de cara una cita trascendental, como atestigua la presencia en Aragón de la cúpula nacional del PP y el PSOE. El PAR continúa siendo noticia día tras día tanto para bien como para mal, mientras que CHA completa una ejemplar y ambiciosa renovación.

Almunia se vio arropada en enero por los principales líderes socialistas en la clausura de la convención autonómica del PSOE. Foto: PSOE

La cúpula del Partido Popular ha mostrado su apoyo a Luisa Fernanda Rudi en numerosas ocasiones. Foto: Víctor Lax
LUIS FACI. [Febrero 11] Con la reforma de la ley electoral se buscaba entre otras cuestiones reducir el tiempo de la precampaña electoral y por lo tanto el gasto de los partidos. Así, desde que, el 29 de marzo, el presidente Marcelino Iglesias publicara en el Boletín Oficial de Aragón la convocatoria de las elecciones, estarían prohibidos los actos de partido publicitados. Al final, esto ha tenido un efecto bumerán: las formaciones han aprovechado para llenar antes de esa fecha la calle de carteles con sus líderes, lo que provoca que estemos ante la campaña electoral más larga de la historia.
Primero fue el PSOE, que utilizó una fotografía de Eva Almunia y el propio Iglesias para que la imagen del actual presidente lanzara a la futura candidata. Más tarde ha llegado otra campaña con Eva Almunia, en este caso en solitario, el PP para dar a conocer a Eloy Suárez en Zaragoza, el PAR para resaltar sus logros en los últimos años... Todo ello en un panorama de hastío hacia la clase política.
Lo que no hay duda, a tenor de los movimientos de las últimas semanas, es que los partidos, tanto a nivel regional como nacional, son conscientes de que la cita del 22 de mayo en Aragón va a ser trascendental. Hay muchos indicios: los cambios en las cabezas de lista de PSOE y PP, el impulso del PAR por diferenciarse de los dos principales partidos, la sosegada renovación de CHA...
Pero, sobre todo, es indicativo de la importancia que van a tener los comicios la constante presencia de destacados dirigentes de Ferraz y de Génova en Zaragoza. Algo se mueve en Aragón, una plaza pequeña pero cargada de simbolismo, que ha adquirido más relevancia con la elección de Marcelino Iglesias como número tres en el escalafón orgánico de los socialistas y con la llegada de una figura muy respetada dentro del Partido Popular como es Luisa Fernanda Rudi.

Descárgate el artículo más completo y en formato pdf.
Es tiempo, por otro lado, de confección de candidaturas, actividad que en la mayoría de las ocasiones supone un auténtico dolor de cabeza para los partidos.
En el PSOE, despejada la incógnita de Eva Almunia, quedan unas cuantas dudas por resolver. Principalmente por el hecho de que la elección de la cabeza de lista de los socialistas llevó aparejada la concesión de puestos de salida para el sector del secretario provincial de Zaragoza, Javier Lambán, y ahora hay que hacerse hueco. El PSOE tiene que resolver quién abrirá la lista por Huesca, toda vez que Almunia lo hará en Zaragoza; lo más probable es que sera el presidente de la DPH y alcalde de Barbastro, Antonio Cosculluela. Además, hay que ver dónde acabará el actual número dos de Belloch en el Ayuntamiento de Zaragoza, Carlos Pérez Anadón: si permanece en el Consistorio, lo más probable es que sea para relevar en 2015 (en caso de que Belloch continúa como regidor, porque si no ya ha anunciado que dejará su acta); en caso de que vaya a las Cortes, lo hará para ocupar —como podría pasar por ejemplo con Jesús Sarría— uno de los puestos ‘reservados’ al sector de Lambán. Finalmente, también hay que colocar al actual consejero de Obras Públicas, Alfonso Vicente, representante de una familia de poco peso en el Ayuntamiento de la capital pero a quien su buen papel al frente del Departamento augura grandes aspiraciones.
Finalmente, y no menos importante, falta por saber qué va a pasar con Marcelino Iglesias. Los socialistas aragoneses aspiraban a que el actual número 3 del PSOE federal ocupara un puesto en la lista de las Cortes para hacer de lanzadera de Eva Almunia, pero lo más probable es que Iglesias se convierta en el senador que sustituya a José María Mur, quien ya anunció dos años atrás que no continuaría en su cargo. Así está ya decidido salvo que la aritmética parlamentaria lleve al Gobierno como eventual socio del PSOE a un partido (PAR, CHA o IU) que exija ese cargo.

Eloy Suárez es el candidato del PP a la alcaldía de Zaragoza.
El PP inició en enero su particular campaña electoral, que en su caso va a durar casi cuatro meses. El objetivo principal: que Eloy Suárez recorra tantos kilómetros de Zaragoza como le sea posible, puesto que la capital aragonesa será clave el 22 de mayo. Al contrario de lo que sucede a nivel regional, donde las encuestas sitúan a Luisa Fernanda Rudi por encima de Eva Almunia en valoración y conocimiento, en la capital aragonesa Suárez —un desconocido para gran parte de los zaragozanos— aún está lejos de alguien con el carisma de Juan Alberto Belloch. Mientras, en febrero y marzo los populares complementarán esta ofensiva en el territorio, donde el objetivo sí debe ser ‘robar’ el mayor número posible de votos al PAR. En ello trabaja el coordinador de la campaña popular, el senador Roberto Bermúdez de Castro.
“Aragón tiene que tener más peso político en España, y lo tendrá con Rudi”, advirtió Rajoy el 17 de diciembre en la convención intermunicipal del PP en Zaragoza, celebrada en el hotel Reina Petronila. En la cita participó la plana mayor del partido, con María Dolores de Cospedal, Ana Mato, Ruiz Gallardón y el propio Rajoy como cabezas visibles. Está claro que los populares dan una gran importancia a lo que pase en Aragón, donde un vuelco sería un duro golpe para el PSOE.
Aunque aún falta para saber quiénes integrarán las listas a nivel provincial y municipal, se da por seguro que habrá, más que caras nuevas, cambio de cromos: como ejemplo, la inclusión de Dolores Serrat en la candidatura a las Cortes y, a cambio, la entrada de Pedro Navarro, uno de los hombres más cercanos a Eloy Suárez, en el Ayuntamiento de Zaragoza.
Tanto en el PSOE como en el PP han surgido los primeros conflictos municipales por los candidatos elegidos, en ambos casos al intentar imponer la dirección regional un nombre diferente al manejado por la junta local. En los socialistas esto ha sucedido en Alcañiz, donde hay que matizar que el resultado de las ‘primarias’ (oficiosas) realizadas por el comité local fue tan estrecho (venció Alfonso Callejero a Manuel Ponz por solo cuatro votos) que en el fondo supone un empate técnico. Algo más delicado es el problema que se le presenta al PP en Binéfar, puesto que tres de los cuatro concejales de la formación han abandonado el partido por desavenencias con la designación de Agustín Aquilué.

Biel ha sorprendido a todos convocando un congreso del PAR para mediados de marzo.
Entretanto, el PAR no ha dejado de estar en primera plana estas últimas semanas, tanto para lo bueno como para lo malo. Y siempre con el rostro de José Ángel Biel monopolizando las páginas.
Si líder del tercer partido de Aragón lleva tantos años en el Gobierno de Aragón, algún mérito tendrá como político. Entre estos se encuentran dominar a la perfección el ‘timing’ político y el concepto ‘golpe de efecto’, que le han proporcionado un buen número de titulares en prensa. En un panorama político plano y aburrido, iniciativas efectistas pero al menos originales como firmar ante notario los compromisos electorales tienen un valor en sí mismas.
En esta línea, y cuando todos daban por hecho que se iba a autoproclamar candidato del PAR al Ejecutivo autonómico, el presidente de la formación regionalista se descolgó con la convocatoria del esperado congreso del partido para el 12 y 13 de marzo, con lo que logró un doble propósito: ser noticia —y continuar siéndolo hasta su celebración— y frenar asimismo el conato de rebelión en su partido con la amenaza de un grupo de afiliados —entre ellos algunos destacados, como López Barbier— de llevar a los tribunales el retraso en la convocatoria de la cita congresual, que debía haber sido celebrada en enero del año pasado.
Hay que recordar, de todos modos, que al congreso que hará “tabla rasa”, como dijo Biel, asistirán más de medio millar de compromisarios, con lo que también existe el riesgo —a tenor de continuo sobresalto vive el PAR desde hace tres años— de que se genere una gran fractura interna en el partido. Evitar esto es la principal tarea de Biel y Boné durante las próximas semanas. Hasta ahora, todas las noticias han sido positivas.
La última propuesta del PAR ha sido la ley de capitalidad, para la que los aragonesistas prevén tres fuentes de financiación: el Fondo de Cooperación Local de la DGA, convenios anuales con el Ejecutivo autonómico y, como era de esperar, la Diputación Provincial de Zaragoza, que aportaría con el proyecto del PAR en la mano 40 millones de euros (lo que significa más de un 20% de su presupuesto). También fue previsible la rápida respuesta del presidente de la DPZ, Javier Lambán, que la tildó de “una extravagancia más” y que calificó a Biel de “un Nerón que va a acabar quemando su propio partido”. Al igual que Lambán, el PSOE regional mostró su sorpresa. Por contra, la iniciativa —meramente electoralista, puesto que no tenía ningún viso de prosperar— fue bien recibida por el alcalde Zaragoza, Juan Alberto Belloch.
Lo que el PAR no mencionó, en cualquier caso, de su proyecto de ley de capitalidad es que esos 40 millones de euros destinados al Ayuntamiento de Zaragoza se detraerían, como es lógico, de lo que reciben el resto de municipios de la provincia, donde los propios aragonesistas suman un buen número de concejales.

Miguel Ferrer saltó a primera línea de actualidad tras abandonar el PAR.
Mientras, el grupo de disidentes encabezados por Miguel Ferrer han seguido adelante con la creación de un nuevo partido, Compromiso por Aragón, una circunstancia que ha puesto especialmente nervioso al propio Biel, que en vez de obviar el peso de unos pocos ex militantes del partido ha preferido referirse —negativamente, se entiende— de manera continua a ellos: “Hay que dejarles que hablen, que cada vez la lían más gorda”, dijo en diciembre; “están abocados a hacer el ridículo”, refirió poco después. Cada vez que ha salido a colación la lista del grupo de Miguel Ferrer, Biel se ha empeñado además en reforzar el estado del partido, con afirmaciones como “no hemos sufrido prácticamente ningún desgaste” o “está aumentando la militancia”. Un claro síntoma de nerviosismo.
Ferrer y los suyos aspiran a presentar listas en las tres provincias y en las tres capitales de provincias aunque fuera de Teruel aún no han revelado con qué apoyos cuentan más allá del ex concejal de Sariñena Rafael Alastrué.

Ibeas encabeza la lista a las Cortes por la CHA.
Finalmente, CHA ha completado de cara a las elecciones su proceso de renovación, que ha sido modélico y que puede redundar —esto no lo garantiza nadie— en su recuperación electoral tras el último descalabro. La presidenta de los nacionalistas, Nieves Ibeas, se ha rodeado de personas de la valía de José Luis Soro, del cariñenense Gregorio Briz o de Juan Martín, el portavoz en el Ayuntamiento de Zaragoza, a lo que hay que añadir la aportación de históricos del partido como Bizén Fuster —ahora más en un segundo plano—.
La principal baza de CHA es que el hartazgo hacia la clase política por la crisis económica y por el innumerable reguero de casos de corrupción se canalice en mayo no hacia la abstención sino hacia la alternativa nacionalista, que ha incidido en la “honestidad” como uno de sus principales valores.
Puedes ampliar esta noticia en Siglo XXI de Aragón on-line →

El consejero Boné tendrá que testificar por la Operación Molinos. Foto: Víctor Lax
LUIS FACI. [Febrero 11] La cuestión no era si sí o si no; la cuestión era cuándo. El consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón y secretario general del PAR, Alfredo Boné, ha sido finalmente llamado a declarar como testigo dentro de la Operación Molinos. Resultaba bastante probable que el número dos de la formación aragonesista iba a tener que prestar testimonio, como ya había solicitado en repetidas ocasiones la defensa de su ex guardaespaldas, Antonio Royo Velilla, imputado por un delito de tráfico de influencias al haberse interesado supuestamente, gracias a su puesto y según la Policía, en varios informes de La Muela que afectaban a su madre, también imputada en la presunta trama de corrupción de La Muela.
El anterior abogado de Royo Velilla, el penalista José Antonio Ruiz Galbe —que falleció en junio del año pasado—, había solicitado la comparecencia de Boné hasta en tres ocasiones, las mismas que el titular del Juzgado de Instrucción número 1 de La Muela, Alfredo Lajusticia, había denegado.
El argumento de la defensa era que, dado que al entonces guardaespaldas se le acusaba de un presunto tráfico de influencias dada su cercanía al consejero del Gobierno de Aragón, lo más lógico era llamar a declarar al propio Boné para que este diera su versión de los hechos. Mientras, la respuesta del juez Lajusticia también era siempre similar: que no “procedía” su práctica al existir todavía —entonces— “numerosa documentación pendiente de estudio”, una información “cuyo conocimiento podría ser útil para la práctica de la diligencia interesada”.
La condición de aforado de Alfredo Boné introduce un interesante elemento en la Operación Molinos. Al ser un alto cargo, está exento de tener que presentarse en los Juzgados, no así de prestar declaración. Como es obvio en este tipo de situaciones, la simbología iba a ser importante. ¿Captarían los medios al número dos del PAR entrando en las dependencias judiciales de La Almunia? ¿Fotografiarían entrando en el Pignatelli al juez Lajusticia acompañado de sus colaboradores, del fiscal y los abogados personados en la causa? Boné aprovechó la coyuntura para intentar desdramatizar su comparecencia, y anunció casi al mismo tiempo de hacerse pública que acudiría a la localidad almuniense “como cualquier ciudadano”.
Se da por hecho que entre las dudas que el juez y la Policía aspiran a resolver está si se produjo esa influencia de Antonio Royo Velilla en el consejero. “Me produce una sorpresa desagradable la implicación del escolta que yo tenía asignado. Se me ha utilizado de forma absolutamente inadecuada”, aseguró Boné tras salir a la luz los tejemanejes de su guardaespaldas, de quien desde el principio se desvinculó.
En el aire queda además saber si Boné también será requerido sobre cuestiones como la subvención de casi un millón de euros que le dio el Instituto Aragonés del Agua al Ayuntamiento de La Muela para diversas obras, de las que trabajos justificados por valor de 635.000 euros estaban sin realizar.
El papel del secretario general del PAR en la trama muelana, al igual que el de otros dirigentes aragonesistas, ha sido muy criticado por partidos de la oposición como CHA o IU, y algo menos del PP. Sobre todo, las conversaciones telefónicas que mantuvieron Biel o Aliaga con la alcaldesa de La Muela, María Victoria Pinilla —puesta como ejemplo por el propio Boné antes de estallara el escándalo—, la familiaridad que traslucían.
Junto a Boné han sido llamados a declarar el vicepresidente primero de la Diputación Provincial de Zaragoza y alcalde de Épila, Martín Llanas, y el antiguo técnico —ya está jubilado— de la DPZ y ex decano del Colegio de Ingenieros de Caminos de Zaragoza. Ambos lo harán en calidad de miembros de la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio, órgano por el que han pasado los proyectos urbanísticos más polémicos de la Operación Molinos, como el sector SR-1 y la sexta fase del polígono Centrovía. Se da la circunstancia de que Comenge, que hasta hace poco era uno de los principales cargos en materia de Urbanismo de la DPZ, ha sido socio de otro de los encartados en la causa, el arquitecto municipal Francisco Núñez Castillo, y que juntos han realizado proyectos en otro municipio del entorno de Zaragoza, La Puebla de Alfindén, un ayuntamiento del que redactó el plan general de ordenación urbana vigente.
Estas tres no son las únicas comparecencias previstas a corto plazo dentro de la Operación Molinos. Así, el juez Lajusticia ha llamado a otras tres personas para el 28 de febrero, también como testigos: a Jesús Aldea Abián, cuya convocatoria guarda relación con el sector SR-1 al haber sido intermediario de otra imputada, María Jesús Velilla; y a dos responsables el equipo de fútbol muelano, que milita en la Segunda División B, Javier Mur Pintre (ex presidente del club) y José Javier Blasco Hernández. El papel de la escuadra de fútbol en la trama de corrupción ha sido muy controvertido; los investigadores sospechan que el club recibió dinero directamente del Ayuntamiento, lo que está prohibido, y que ha sido objeto de oscuros negocios por parte de la alcaldesa muelana, María Victoria Pinilla. 

NÚMEROS PUBLICADOS