SIGLO XXI DE ARAGÓN
Zapatero ha anunciado lo que muchos esperaban: que no se presentará a las próximas elecciones al Gobierno Central en 2012. Era una noticia que sonaba en los mentideros políticos, pero que nadie se atrevía a confirmar, hasta que, él mismo, lo ha hecho público. El día de su anuncio, el líder socialista se mostraba tenso, sin embargo, en el mitin que ofreció la jornada siguiente, en Murcia, su aspecto cambió. Su mirada volvía a tener el brillo de sus inicios, su gesto era tranquilo e incluso parecía más vital. Zapatero sabe que con su salida beneficia a su partido en los comicios del 22 de mayo, porque el ambiente que se respira en España en estos momentos, con casi 5 millones de parados y con un horizonte económico nada esperanzador, es bastante agridulce. Una situación de la que muchos lo culpan directamente a él.
La oposición ha reconocido que hubiera sido mejor convocar elecciones anticipadas, sabiendo que las tornas quizá hubieran cambiado si los comicios generales se hubieran llevado a cabo ahora mismo. Por contrapartida, el anuncio de la retirada del actual presidente con un año de tiempo hace que los socialistas puedan volver a rearmarse, sentarse a dialogar y elegir otro candidato que les haga recuperar las esperanzas de los votantes.
Se abre así el dilema por la sucesión. Rubalcaba es el nombre que suena con más fuerza, aunque se difumina al saber que él es hombre de segundo plano, aunque primer espada a la hora de conducir las riendas del partido. También se escucha el nombre de Carmen Chacón, “el delfín” de Zapatero, aunque no hay que olvidar que está Marcelino Iglesias, actualmente el tercero del escalafón en el PSOE, un hombre de Zapatero —él fue uno de los responsables que lo aupó para ser candidato—, además de contar con muchos apoyos y una posición estable dentro de la formación. De este modo, se entendería su rápida salida hacia Madrid, algo que muchos no han entendido, sabiendo que Aragón es una Comunidad clave que anhelan desde hace años sus opositores de gobierno, el PP, y que Iglesias ha sido el bastión que la guiado esta Comunidad Autónoma, posicionándola en el mapa.

Pero mientras se dilucidan a nivel nacional las cuestiones políticas, hay que poner la vista en los movimientos que se están produciendo en esta región. El PP acaba de hacer públicas sus listas al Ayuntamiento de Zaragoza, con muchas novedades
—muchos de los candidatos son personas del círculo de Atarés—, mientras que en las Cortes, Luisa Fernanda Rudi se ha rodeado de sus colaboradores más cercanos. Sin embargo, el PAR, tras la celebración de su ansiado congreso, ha cerrado filas, confirmando que José Ángel Biel volverá a ser primero a las Cortes, manteniendo a Boné y subiendo a Aliaga. Son viejos conocidos de la formación, pero, por contrapartida, los aragonesistas presentan al consistorio zaragozano a Rosa Pons, una mujer vinculada a la CREA, aparentemente sin experiencia política, pero sí con un gran bagaje en gestión.
En este número de la revista Siglo XXI de Aragón nos hubiera gustado pulsarles la opinión a los candidatos del PAR, tal y como hemos en las pasadas ediciones con los de IU y CHA. Sin embargo, después de solicitar las entrevistas en numerosas ocasiones, nos han dado la callada por respuesta (ver página de elecciones).
Los que sí nos han ofrecido una visión real de la política han sido los alcaldes de municipios pequeños que han accedido a ser protagonistas de uno de los artículos que aparecen en este número. Son personas que trabajan por su pueblo, dejándose la piel para hacer cosas. Ésta es la política cercana, la real, la que se preocupa del ciudadano, de mejorar su calidad de vida con la realización de proyectos para los que destinan un gran esfuerzo, ya que dependen de las subvenciones de las instituciones públicas.
También contamos en este número con la colaboración puntual de Ciriano Vela, que habla sobre la necesidad de reformar el sistema político para vencer la crisis, además de analizar grandes iniciativas, como el Museo Pablo Serrano y el Diocesano, recientemente inaugurados en la capital aragonesa, equipamientos a los que se han destinado cientos de millones pero, ¿cuál es la repercusión social en estos momentos? Preocupan o preocupa más buscar un puesto de trabajo. Quizá se generarían muchos empleos si supiéramos utilizar todos los recursos que tenemos en Aragón y que podrían impulsarse con una buena red de comunicaciones, la asignatura pendiente de esta tierra. Elementos que, junto con el fomento de la investigación y el desarrollo empresarial, podrían ayudar a paliar los efectos de esta crisis que, aún difuminada por la precampaña electoral, sigue estando muy viva.

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