
Más de 150 niños acuden habitualmente a la Escuela de Fútbol Municipal de La Puebla de Alfindén. Fotos: A Photo Agency.
Cada tarde, miles de niños aragoneses practican deporte en algún club o escuela municipal. Detrás de su ilusión, hay padres, entrenadores y gestores que apuestan por la práctica deportiva entre los más pequeños. Un buen ejemplo es la Escuela Municipal de Fútbol de La Puebla de Alfindén, un municipio que con 5.800 habitantes, que tiene a más de 170 chavales apuntados. Dicen que la clave está en una población joven, la formación de los entrenadores y la transmisión de valores como el respeto que transcienden del campo y llegan al colegio o el hogar. El deporte es, más que nunca, una herramienta para educar ante la adversidad o las conductas violentas.

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NATALIA HUETA [Diciembre 11] Cada tarde, miles de niños aragoneses practican deporte en algún club o escuela municipal. Detrás de su ilusión, hay padres, entrenadores y gestores que apuesta por la práctica deportiva entre los más pequeños. Un buen ejemplo es la Escuela Municipal de Fútbol de La Puebla de Alfindén, un municipio que con 5.800 habitantes, tiene a más de 170 chavales apuntados. En las instalaciones municipales también se practican baloncesto, atletismo, patinaje, tiro con arco, tenis, Pilates, taekwondo… El concejal de Deportes del consistorio, Juan Carlos Floria, “la media de edad de los vecinos es de 35 años y tenemos unos 1.000 niños y niñas en edad escolar susceptibles de apuntarse”. El consistorio apostó hace años por la construcción de las infraestructuras necesarias y dinamizar las actividades, crear competiciones, gestionar los recursos. Dice que “es difícil seguir la demanda deportiva de la sociedad”.
La escuela comenzó en 2006. Dos amantes de este deporte, Miguel Ángel Tolosana y Tomás Jiménez, pensaron en la necesidad de crear una escuela que formara a los pequeños, nutriera al equipo local y, además, se abriera a poblaciones cercanas. Cinco años más tarde, la demanda se ha triplicado y la entidad cuenta con trece equipos (desde prebenjamines a cadetes). Detrás de este fenómeno están 26 entrenadores (75% de ellos titulados lo que les convierte en uno de las escuelas con más monitores con formación de Aragón), un entrenador de porteros exclusivo, un encargado de material, un coordinador deportivo y dos directivos. Y las familias, que como dicen, “son lo más importante y, por eso, la hacemos participes de nuestros proyectos”. ¿Dónde están las claves de este éxito? Jiménez afirma que en “trabajar, trabajar y trabajar”.

Tomás Jiménez (sentado) es el presidente de la Escuela Municipal de Fútbol de La Puebla.
Otra de las claves del éxito de la escuela está en la transmisión de valores a los pequeños. Paco Gasca es uno de los entrenadores. Reconoce que le gusta “mucho el fútbol y mucho la base” porque le permite “formar a nivel futbolístico y prepararles como personillas”. El principal mensaje que lanza es “que el fútbol es un juego que tiene sus normas y están para cumplirlas, lo segundo y menos importante es que es una competición, pero que lo que aprenda se traslada a la vida, esto es no es un recreo ni es su casa, hay otras normas de comportamiento, de actitud, que hay que cumplir”. Los resultados del aprendizaje en el campo se notan también en casa. María Cordón es una de las madres que confía en la escuela de fútbol. “Los niños saben que el fútbol y su vida en casa o en el colegio están unidas, que deben esforzarse en todo y la escuela les enseña valores importantes… Esta es su segunda familia”.
Fernando Gimeno, profesor de Psicología del Deporte en Universidad de Zaragoza, señala "la importancia del multideporte y de que los niños descubran el mundo, en cuantos más modalidades y cuanto mejor orientados, mejor”. El papel de los padres es también crucial “porque si están obsesionados con la participación en alto nivel, pervertimos la base del deporte” apunta. Por ello cree “importante la unión entre los padres y los entrenadores” porque “los modelos los hacemos buenos o malos nosotros”. Explica como “la Universidad es una plataforma que permite trabajar nuevos conceptos con clubes y equipos”, “ahora trabajamos con los entrenadores sobre la resiliencia, la competencia para afrontar adversidades de la vida”. También “el deporte y los entrenamientos son fundamentales en la prevención integrada de la violencia y no solo en las conductas antideportivas sino también en las conductas de riesgo como el consumo de alcohol o el tabaco”. 

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